martes, 14 de enero de 2014

cuento podado


pareciera, especialmente en la poesía de Penn Warren y Levine, que la elipsis juega el papel más importante en la configuración narrativa y emotiva de sus textos. ¿Sería valido crear una historia corta (o cuento) y luego ir podando y puliendo, hasta llegar al poema? Uno de los sublimes poemas de Penn Warren tiene "A Short Story That Could Be Longer" como subtítulo, ¿es esto una pista?

lunes, 25 de noviembre de 2013

y los lingüistas "importantes" son todos unos poetas frustrados que se rebelan contra el lenguaje diseccionándolo con saña y con pretensiones que ni ellos mismos se creen. Seguro que todo lingüista "importante" ha quemado al menos un cuadernillo de poesía de su autoría en su vida

domingo, 24 de noviembre de 2013

a continuación, para el retozo de biógrafos, hermeneutas y exégetas, y el regocijo de los amantes de la cultura general, listo los títulos alternativos para mi novela inédita, El atracador lisiado:

El ladrón enhiesto
El bandido jodido
El ñero despelucado
El cleptómano hipocondriaco
El facineroso furioso
El ratero agripado
El maleante mareado
El carterista emputado

sábado, 16 de noviembre de 2013

también anoche leí Mister Wonderful de sopetón. Aún me faltan Twentieth Century Eightball, Pussey, y Like a Velvet Glove Cast in Iron, pero como, debido a esa nefasta inaccesibilidad clasista del cómic en este país, es probable que no pueda leer esas obras hasta el próximo acercamiento a gringolandia, hago el ranking con las que he leído, de las obras de Daniel Clowes, ese insuperable maestro de la creación de personajes maravillosos y complejos, narrador de historias sutiles y devastadoras:

1. Ice Haven
2. Death Ray
3. Wilson
4. Mister Wonderful
5. Caricature
6. Ghost World
7. David Boring
hoy, noviembre 15 de 2013, después de ver Moonrise Kingdom, puedo decir que he visto todas las películas de Wes Anderson. Mi ranking es el siguiente:

1. Bottle Rocket
2. The Life Aquatic with Steve Zissou
3. Fantastic Mr. Fox
4. Moonrise Kingdom
5. The Royal Tenenbaums
6. Rushmore
7. The Darjeeling Limited

sábado, 9 de noviembre de 2013


siento algo roto en mí cuando internamente se manifiesta una aversión cuando veo por ahí a alguna mujer embarazada.

La maternidad como identidad me parece poco más que un atún en el torrente biológico que se empecina en reproducirnos. Ese instinto que lleva a una madre a proteger, a refugiar a ese asesino, atracador, procurador, violador, que salió de sus entrañas, ¿es realmente lo que necesita una sociedad "civilizada"?

Qué duro ser mujer, no lo puedo imaginar; qué corto es el periodo de tiempo en que son deseables en esta sociedad bruta. Qué absurdo ser madre... ¿Cuánto de la identidad personal previa al alumbramiento persiste, después de éste, en la madre? ¿Y cuánto en el padre?

A una perra criolla le faltan las dos patas de atrás, y sin embargo, anda, pues su trasero está empotrado en una triangular y rudimentaria silla de ruedas, de evidente manufactura casera. La perra andaba y una señora cincuentona la llevaba de la correa. La señora consentía con amor a la perra después de cada cierto tramo recorrido. Deseé con angustia comprimir al mundo en un feto y hacer de esta mujer nuestra madre. Fuera la lógica de nuestra madre universal la compasión...


viernes, 1 de noviembre de 2013

the closing day of the PEN World Voices Festival


viendo el video de una entrevista reciente a Harold Bloom, me sorprendo de su avanzado deterioro físico: sosteniendo su bastón incluso sentado; luchando por llevarse un vaso de agua a la boca sin derramar antes todo el contenido a causa de la tembladera; presionando al entrevistador para que terminen rápido, no fuera que tuvieran que "sacarlo cargado" del recinto, a causa de su agotamiento; un prodigioso estado de ruinosidad en que el individuo, aún en posición de reposo, da la impresión de estar cayendo. Después de más de una hora, durante la cual el celebérrimo crítico parecía hundirse en su asiento, desvaneciéndose y desparramándose, como la tenue estela de algo que pasó delicadamente sobre un cuerpo de agua, el entrevistador, a manera de cierre, ofrece a Bloom y al público presente escuchar una grabación de Yeats recitando uno de sus poemas. La apaleada anatomía de más de ochenta años de obesidad y de falta de ejercicio a causa de la obsesión con la lectura fue dejada atrás como un cascarón: una sonrisa de gozo infantil, como sólo se puede dar en el rostro de un anciano que se siente vivo de nuevo, se manifiesta, debido a la granulada voz del grandioso irlandés, cantando desde el otro extremo de un siglo desmedido, brutal. Luego, terminada la grabación, el espíritu de Bloom ya definitivamente se dispara, como desde una cauchera, pues se ha puesto a recitar otro poema de Yeats, de memoria y desde el corazón, que en ese momento late más fuerte que el de las legiones de jóvenes autómatas arrastrando la existencia como unas chanclas que les quedan demasiado grandes, en un mundo sin esperanzas que se derrumba con parsimonia insidiosa. El anciano Bloom los sobre-vive