lunes, 25 de noviembre de 2013

y los lingüistas "importantes" son todos unos poetas frustrados que se rebelan contra el lenguaje diseccionándolo con saña y con pretensiones que ni ellos mismos se creen. Seguro que todo lingüista "importante" ha quemado al menos un cuadernillo de poesía de su autoría en su vida

domingo, 24 de noviembre de 2013

a continuación, para el retozo de biógrafos, hermeneutas y exégetas, y el regocijo de los amantes de la cultura general, listo los títulos alternativos para mi novela inédita, El atracador lisiado:

El ladrón enhiesto
El bandido jodido
El ñero despelucado
El cleptómano hipocondriaco
El facineroso furioso
El ratero agripado
El maleante mareado
El carterista emputado

sábado, 16 de noviembre de 2013

también anoche leí Mister Wonderful de sopetón. Aún me faltan Twentieth Century Eightball, Pussey, y Like a Velvet Glove Cast in Iron, pero como, debido a esa nefasta inaccesibilidad clasista del cómic en este país, es probable que no pueda leer esas obras hasta el próximo acercamiento a gringolandia, hago el ranking con las que he leído, de las obras de Daniel Clowes, ese insuperable maestro de la creación de personajes maravillosos y complejos, narrador de historias sutiles y devastadoras:

1. Ice Haven
2. Death Ray
3. Wilson
4. Mister Wonderful
5. Caricature
6. Ghost World
7. David Boring
hoy, noviembre 15 de 2013, después de ver Moonrise Kingdom, puedo decir que he visto todas las películas de Wes Anderson. Mi ranking es el siguiente:

1. Bottle Rocket
2. The Life Aquatic with Steve Zissou
3. Fantastic Mr. Fox
4. Moonrise Kingdom
5. The Royal Tenenbaums
6. Rushmore
7. The Darjeeling Limited

sábado, 9 de noviembre de 2013


siento algo roto en mí cuando internamente se manifiesta una aversión cuando veo por ahí a alguna mujer embarazada.

La maternidad como identidad me parece poco más que un atún en el torrente biológico que se empecina en reproducirnos. Ese instinto que lleva a una madre a proteger, a refugiar a ese asesino, atracador, procurador, violador, que salió de sus entrañas, ¿es realmente lo que necesita una sociedad "civilizada"?

Qué duro ser mujer, no lo puedo imaginar; qué corto es el periodo de tiempo en que son deseables en esta sociedad bruta. Qué absurdo ser madre... ¿Cuánto de la identidad personal previa al alumbramiento persiste, después de éste, en la madre? ¿Y cuánto en el padre?

A una perra criolla le faltan las dos patas de atrás, y sin embargo, anda, pues su trasero está empotrado en una triangular y rudimentaria silla de ruedas, de evidente manufactura casera. La perra andaba y una señora cincuentona la llevaba de la correa. La señora consentía con amor a la perra después de cada cierto tramo recorrido. Deseé con angustia comprimir al mundo en un feto y hacer de esta mujer nuestra madre. Fuera la lógica de nuestra madre universal la compasión...


viernes, 1 de noviembre de 2013

the closing day of the PEN World Voices Festival


viendo el video de una entrevista reciente a Harold Bloom, me sorprendo de su avanzado deterioro físico: sosteniendo su bastón incluso sentado; luchando por llevarse un vaso de agua a la boca sin derramar antes todo el contenido a causa de la tembladera; presionando al entrevistador para que terminen rápido, no fuera que tuvieran que "sacarlo cargado" del recinto, a causa de su agotamiento; un prodigioso estado de ruinosidad en que el individuo, aún en posición de reposo, da la impresión de estar cayendo. Después de más de una hora, durante la cual el celebérrimo crítico parecía hundirse en su asiento, desvaneciéndose y desparramándose, como la tenue estela de algo que pasó delicadamente sobre un cuerpo de agua, el entrevistador, a manera de cierre, ofrece a Bloom y al público presente escuchar una grabación de Yeats recitando uno de sus poemas. La apaleada anatomía de más de ochenta años de obesidad y de falta de ejercicio a causa de la obsesión con la lectura fue dejada atrás como un cascarón: una sonrisa de gozo infantil, como sólo se puede dar en el rostro de un anciano que se siente vivo de nuevo, se manifiesta, debido a la granulada voz del grandioso irlandés, cantando desde el otro extremo de un siglo desmedido, brutal. Luego, terminada la grabación, el espíritu de Bloom ya definitivamente se dispara, como desde una cauchera, pues se ha puesto a recitar otro poema de Yeats, de memoria y desde el corazón, que en ese momento late más fuerte que el de las legiones de jóvenes autómatas arrastrando la existencia como unas chanclas que les quedan demasiado grandes, en un mundo sin esperanzas que se derrumba con parsimonia insidiosa. El anciano Bloom los sobre-vive

martes, 29 de octubre de 2013


la literatura no va a morir pronto. Su posición en la sociedad de consumo (la cual imperará hasta la próxima evolución) tendrá algo de análogo con lo que sucede hoy con lo ecológico: la "conciencia ambiental" fue asimilada por el mercado, y ya se da por sentado que las nuevas empresas y productos serán "amigables con el ambiente", lo que en realidad sería "amigables con nosotros mismos", pues el ambiente no nos necesita; a duras penas nos tiene en cuenta...

Toda esta eco-ética, por supuesto, no son más que paños de agua tibia, ni mucho menos lo suficiente como para salvarnos. Pero el punto es el siguiente: . Y en cuanto a lo antes mencionado: el vocabulario de la ecología, o al menos su ABC, ya se introdujo en la consciente colectivo, tal vez descentrando así fuera un ápice al implacable antropocentrismo. Esto tiene más de logro espiritual que práctico, pero es algo, tiene alguna consecuencia...

Asimismo, cuando toda una generación empiece a presentar síntomas de un Alzheimer precoz, y tal vez una minoría élite de pseudo-luditas empiece a sentir alguna nostalgia por las cosas que alguna vez caracterizaron la experiencia humana en sus aspectos más sociales, tan disminuidas por el síndrome de atención acortada hasta el punto de tornar las relaciones inter-personales prácticamente insostenibles, los médicos empezaran a recetar la lectura como tratamiento, como terapia...

Pero entonces, ya no será la literatura la más íntima de las artes, sino un mecanismo de concatenación sígnica útil para re-asentar un poco esas conexiones neurales gelatinizadas por la tecnología...

Mas sin embargo, el acto o ejercicio de lectura entrará en la cotidianidad, será algo esperado, bien visto, como las señoronas que salen a caminar o que hacen aeróbicos o yoga nivel principiante en la sala de su casa. Entonces, con el acto en sí arrumado en la esquina de alguna habitación, existe la posibilidad de que el individuo, el niño, la joven, el despierto, la pensante, lo recojan un día como a un chiro sucio olvidado y en seguida se intoxiquen con el vaho de éste: advenimiento catalizador para el a veces milagroso ímpetu humano... y la distancia que se abrirá entre el que lee su librito de farmacia y el que lee la obra de Dostoievski será la misma que hoy existe entre el que compra huevos empacados en cartón reciclable y el que se convierte en miembro de Sea Shepherd

domingo, 27 de octubre de 2013


el parkour es una de las más hermosas muestras de lo que de adaptable tiene el ser humano; es bailar un tango frenético con la ciudad; es liberar la indomable hambre de vértigo que siente una persona viva antes del vértice que significa la inminencia de la decadencia; es ser al tiempo musgo y enredadera, sin miedo ni asco abrazando el concreto
aparte del cliché generacional de sentir que me encuentro ante el fin del mundo, siento otro, el de que existe un abismo insalvable entre mi generación y la que nos sucede. Más dramático aún es el tercero: la absurda absoluta certidumbre de que hubiera sido mejor vivir en prácticamente CUALQUIER OTRA época de la humanidad
justo cuando la sensibilidad y el intelecto del hombre agnóstico se empiezan acostumbrar a la idea de la eventual extinción del yo, ahora se introduce la noción de la extinción de toda la especie, es decir, de la memoria. La muerte de la posibilidad de vivir en otros. La supervivencia de códigos que ya no tendrán intérprete. Qué cultura inventar para no pensar en eso, Sr. Freud.

Vamos a perecer de capitalismo y tecnología, tal como se entienden ahora, a principios del siglo XXI.

La persistencia de los códigos se ejemplifica muy bien en el uso de los números romanos para designar siglos. Sus verdaderos usuarios están muertos, pero aún existe la memoria, es decir, nosotros.

La noción de “salvar al planeta” es un síntoma de aquello mismo que nos destruirá. El arrogante antropocentrismo. El planeta no nos necesita. El planeta no nos teme. El planeta puede asimilar el plástico y el poliestireno y hacerlos parte de su sistema. Pero nosotros no sobreviviremos en ese nuevo planeta

viernes, 25 de octubre de 2013

ludismo

el síndrome de periodo de atención acortado impone abismos entre las personas; "el otro" se convierte en accesorio, pues no tiene tiempo de cristalizarse como un todo; la compasión, como ideal de sentimiento compartido, la primera de las virtudes contra-natura, requiere concentración. Sin ésta, "el otro" sólo es intermitente distracción del "yo" despótico.

Observando un poco, descentrando un poco, en la tienda veo a Dios en los ojos de un anciano comprando verduras

miércoles, 23 de octubre de 2013

hay

hay tal cosa como lo es la furiosa claudicación, que anega la inteligencia y confecciona un traje de mugre sobre el ansia de tener voluntad: Me han dicho que la gastritis es el mal del poder, o mejor, el síntoma de sentirse carente de tal [10 millones de oficinistas que al tiempo se encuentran con la boca rebosante de reflujo... y entre los edificios, un sol de oropel que desciende y titila, como riéndose]

miércoles, 16 de octubre de 2013

iba a

escribir sirve, porque tan pronto como uno empieza a poner por escrito los pensamientos que durante todo el fustigante día pulularon alrededor de la jeta como esos mosquitos lame-ojos, tan pronto uno ve ese concatenamiento cruel, inmisericorde (es decir, lo escrito), uno repara en el propio enanismo conceptual, y se da cuenta de que tiene que escribir un cuentico o hasta una novela para poner a circular esas pequeñeces que no sirven como base sino a duras penas como arabesco

martes, 15 de octubre de 2013

pero cómo quisiera

no hay forma de volver una vez se asienta este desencanto, cinismo, innui, hastío. No hay cómo deshacerlo, no hay forma de que pueda devolverme a tu casa y a tu pasta aguada, con mayonesa y salsa de tomate, catsup, ketchup; simultáneamente la más fea y la más feliz que he comido