el síndrome de periodo de atención acortado impone abismos
entre las personas; "el otro" se convierte en accesorio, pues no tiene tiempo de
cristalizarse como un todo; la compasión, como ideal de sentimiento compartido,
la primera de las virtudes contra-natura, requiere concentración. Sin ésta, "el
otro" sólo es intermitente distracción del "yo" despótico.
Observando un poco, descentrando un poco, en la tienda veo a
Dios en los ojos de un anciano comprando verduras
No hay comentarios:
Publicar un comentario