disponer del círculo achatado,
con todos los recorridos posibles ya realizados. Decantar hasta llegar a un
camino por persona, señalando con tachuelas todos los puntos de convergencia.
Estructurar tales narrativas una a la vez, perspectiva en la cual nos encierran
nuestras percepciones. Ascender con él hasta alturas que son inconcebibles,
porque no son místicas, sino profundamente
humanas. Desde ahí, ver el gran diseño que nos urde, que nos encuentra, chocha
y roza los unos con los otros; resquebrajamiento del solipsismo ineludible en
las urbes del hoy: todos traen su historia por detrás de su conciencia y la
siguen adelante; en algún punto del recorrido: nosotros, quizás por algo.
Sería atronador figurarse la historia de cada pasajero del bus en hora pico, pero sí se puede invocar una hipotética particular cuando la discordia se cierne, para anteponerla a ésta. Ser meta-demiurgos, llegar a alcanzar la mirada ecuménica de Farhadi, cuya obra, como poquísimas, increíblemente ayuda a ser ser humano
Sería atronador figurarse la historia de cada pasajero del bus en hora pico, pero sí se puede invocar una hipotética particular cuando la discordia se cierne, para anteponerla a ésta. Ser meta-demiurgos, llegar a alcanzar la mirada ecuménica de Farhadi, cuya obra, como poquísimas, increíblemente ayuda a ser ser humano